martes, 26 de septiembre de 2017

TRAVESIA A NADO Ria de Plentzia

3 de septiembre de 2017

Después del calentón de la mañana corriendo la Herri Krosa de Trapagarán, a las 15:00 toca nadar en la ría de Plentzia una distancia en la que me siento a gusto, 800 metros.
Se trata ir hacia dos boyas, dejarlas por la izquierda y volver a meta.
Animación sí que hay, pues se están celebrando las fiestas de esta localidad costera.

Salimos, y al principio las sensaciones no son demasiado buenas, se nota que llevo varios días sin nadar. Pero poco a voy subiendo el ritmo y me voy encontrando a gusto, lo que hace que llegue a meta en tercera posición de mi categoría, muy contento.
Foto para el recuerdo, una pena que Izaro estuviera echando la siesta

martes, 19 de septiembre de 2017

HERRI KROSA de Trapagarán

3 de septiembre de 2017

El día amaneció gris, pero finalmente corrimos con un sol radiante que nos hizo pasar calor en esta carrera de 6,5 kilómetros en la que había que dar cuatro vueltas a un circuito.

Primeras dos vueltas al ritmo de Asier, antiguo compañero del Sestao Triatloi Taldea. En la tercera ya empiezo a flojear, siempre corriendo de más a menos, y me quedo descolgado. Se nota el no entrenar absolutamente la carrera a pie.
Finalmente llego a meta por la mitad de tabla, cansado, pero con ganas de más. De hecho, a las 15:30 toca travesía a nado en Plentzia.




martes, 5 de septiembre de 2017

CRONOESCALADA de Portugalete

12 de agosto

Hasta la villa jarrillera nos acercamos Iker, Ego y yo para hacer doler a nuestras piernas en esta cronoescalada.
Se hacen dos subidas, la primera por orden de inscripción (primer inscrito contra segundo, tercero contra cuarto, etc). Y la segunda, de nuevo en parejas, en función de los tiempos de la primera tanda.

Bueno, pues lo primero que hago es subir en bici la cuesta un par de veces....y me gusta!! Son 400 metros aproximádamente que se dejan hacer. Vamos, que muy mal se me tiene que dar para no hacerlo mejor que en San Antonio.

Primera tanda, a gusto, subiendo rápido y con buenas sensaciones entre el público que abarrota la cuesta de las maderas, tampoco faltan mis niñas y sus ánimos. Llego el  primero y comentan por megafonía que he hecho el mejor tiempo hasta el momento. Subidón, pero vamos, que se confundieron, fijo, me di cuenta al mirar luego los tiempos. Pero eso solo lo sé yo, jeje.

Vamos a por la segunda, donde solo van a participar los veinte mejores de la primera tanda. Me toca en la última ronda, cerrando la competición.
Esta vez cuesta subir más que en la anterior. Voy en primera posición hasta final, donde me alcanza el otro deportista y hay que tirar de foto finish. Le dan a él primero...oooohhhhh.
Echo un vistazo rápido a los tiempos en el ordenador del juez y ahí andaré, en torno al top-10, aunque eso sea lo de menos.



Me traigo para casa un botellín, un bidón y una camiseta (además del dolor de patas ).Coste de la inscripción? 0 euros    
Fotazas a cargo de Amari Erretratua.

jueves, 10 de agosto de 2017

TRIATLÓN de Pamplona

Domingo 6 de agosto.

Categoría satélite. En serio, a esa categoría pertenecíamos los que hicimos este triatlón compuesto por el sector a nado de 500 metros, 40 km en bici sin drafting y 4 km de correr. A mi no me venía bien, pues se nadaba poco y no se podía chupar rueda en bici, pero estar en el retorno de Ego lo compensa con creces.

Nos trasladamos el sábado a Pamplona y así aprovechamos para hacer algo de turismo, bueno más bien para tomar algo con Iratxe y Ego en la parte vieja y echar unas buenas risas.
Me despierto con la esperanza de que haya amainado algo el fuerte viente de la víspera. Dicho sea de paso que también despierto con algún problema gástrico.

Llegamos al Club de Natación de Pamplona, que es donde está todo el tinglado montado. Doy cuarenta mil vueltas hasta dejar todo colocado en boxes (siempre olvido algo) y nos dirigimos al agua, al rio Arga, que es donde nadamos. A todo esto, neopreno prohibido, a mi me da igual.

Me pongo en las posiciones delanteras y rezo para no comerme muchos golpes. Salida y muy a gusto, los rezos causan efecto. Viramos y hacemos la recta para salir del agua, que lo hago en 13º posición, muy bien. Atravieso el puente repleto de gente animando y entro a boxes.

Transición lentísima y antes montar en la bici musu a Izaro.
Besito...

40 kilómetros sin drafting. 20 de ida y 20 de vuelta con un perfil más o menos llano pero que en la ida siempre tiende a picar hacia arriba y con un par de repechos.
Ya desde el principio mal, viento en contra y sensación de ir parado y atrancado. Goteo de gente que me pasa con sus cabras o sus acoples, pero es lo que hay, sabíamos a dónde veniamos. Lo bueno que Ego me pasa como un cohete, se esta currando el que probablemente sea uno de los tres mejores sectores a bici de toda la prueba.
Ego
Bueno, en la localidad de Zubiri damos media vuelta y ahora con el perfil y el viento a favor vuelo. El problema es que los demás también lo hacen, pero al menos logro cortar la sangría de adelantamientos.

Nueva transición y a correr casi 4 kilómetros, a gusto, en mi línea, sin grandes alardes, jeje.


La verdad que llego a meta contento, y más al saber que Ego ha sido top-10. Por mi parte, posición 43, justo en el medio. No está mal teniendo en cuenta que era un triatlón que no me favorecía.
Ya solo nos quedaba seguir disfrutando del día.
Llegada







miércoles, 2 de agosto de 2017

TRAVESIA Embalse de Santa Engracia

Este pasado 30 de julio dejamos las nubes y la llovizna de casa para ir a Legutiano y disfrutar del sol y calor que allí tienen. Y bueno, ya de paso aprovecho y hago la travesía a nado que allí organizan.
Dos recorridos, 1000 o 2000 metros. Elijo la corta, en parte porque hemos estado 10 días por Pirineos y llevo dos semanas sin nadar absolutamente nada. Lo bueno es que Maitane, Izaro y los suegros vienen a darme ánimos.

Primero salen los txikis, que deben recorrer 600 metros, así que mientras realizan su prueba hago lo que nunca he hecho en estas travesias a nado, calentar. Y me vino bien, a pesar de que estuve más rato hablando con Bertxu que nadando.
Con Ber


Después de los más pequeños, creía que nos tocaba el turno a los de la distancia de 1000 metros, pero estaba equivocado, salían antes los de la larga, así que decidí salir fuera del agua, bajarme el neopreno y jugar con Izaro en la orilla.

El caso es que al de un rato veo a todos los de mi distancia preparados, pues en cuanto el último que de la de 2000 metros pase por la primera boya nos van a dar la salida a nosotros. Así que con muchos nervios y prisa me ayudan a ponerme el neopreno, gafas, gorro, tapones,... y llego a la línea de salida nadando y con el tiempo (30 segundos) justo para preguntar por el recorrido, que hace una especie de triángulo. Primera boya se deja a la izquierda, la segunda también, y de allí directos a meta.

Salimos!!
Enseguida tres nadadores cogemos distancia con los demás deportistas. Me pongo primero y lidero la prueba hasta la primera boya. En este tramo quizás levanto más de lo debido la cabeza para cerciorarme que no me desvío, pero claro, es normal porque delante no tenía ninguna referencia. Al enfilar hacia la segunda boya me pasa uno y enseguida nos pitan desde la piragua para avisarnos que la corriente nos lleva hacia las algas. El problema es que solo paro yo para escuchar, mientras que otro nadador más me pasa y me coloco tercero. Viramos los tres en la segunda y última boya separado por muy pocos metros. Ya solo queda hacer un largo recto hasta meta.

Los dos de delante se van separando y yo cometo el error de no ponerme a pies de ninguno de ellos (la verdad que no me gusta nada nadar a pies de nadie) y decido ir yo solo por el medio. Entre el calor, el cansancio y que notaba algo de corriente en contra, poco a poco me van sacando algún metro que no voy a poder recuperar.
Finalmente, muy contento, consigo llegar a meta en tercera posición a 20 segundos del ganador.
Ahora a degustar del avituallamiento y a disfrutar de la familia.
Travesia muy bien organizada, de las que a uno le gusta volver.


martes, 1 de agosto de 2017

LOS HADZABE

Viene de AQUÍ

3 y 4 de julio.

Después de un par de día en el Ngorongoro, nos dirijimos, sin abandonar Tanzania, a las inmediaciones del Lago Eyasi, donde pasaremos un par de noches en un campamento enclavado en una lugar privilegiado. En esta zona visitaremos dos tribus, hoy la que nos atañe es la tribu de los Hadzabe.

Este grupo está compuesto actualmente por unas mil personas que siguen muy de cerca las costumbres de sus ancestros desde hace decenas de miles de años, antes del uso de la agricultura. Viven sin reglas ni calendario, los conocimientos necesarios para la recolección y la caza son transmitidos en forma oral, no construyen viviendas permanentes. No tienen ceremonias de carácter religioso, ni funerarias.

Hombres...


...Mujeres


Se constituyen en uno de los últimos grupos de cazadores-recolectores de África. Como demostración, fuimos a verles cazar y en poco rato abatieron un par de pájaros con sus flechas y posteriormente los prepararon en el fuego. Estaban ricos! Eso sí, para mi un trozo que esté bien hecho por favor...


Los frutos, raíces y tubérculos, recolectados por las mujeres, son la parte principal del régimen alimenticio de los hadzas, complementado con la caza de casi todos los animales de la zona, a excepción de las serpientes.
De este pozo bebían

Uno de los factores que probablemente ha contribuido en forma importante en la conservación de las costumbres ancestrales en el pueblo hadza es que estos han ocupado tierras poco ambicionadas por los grupos vecinos, ya que son tierras salobres, con baja precipitación. Sin embargo en los últimos decenios la presión demográfica ha empujado a colonos a ocupar hasta el 75 por ciento de las tierras que los hadzas disponían en los años 1950.
Vivienda


Para algunos tanzanos, los hadza ya no tienen cabida en un país con aspiraciones de modernizarse.

jueves, 27 de julio de 2017

LEA-ARTIBAI KLASIKOA

8  de julio de 2017

Pues nada, eta vez tocaba esta dura marcha cicloturista que parte desde Markina y nos lleva por todos los barrios de la comarca.  Muy bien acompañado, pues ir con Ego es garantía de risas y de sufrir a su rueda.

Varias opciones a elegir, 42, 70, 100 y 113 kilómetros, vamos a por la larga a ver como se nos da.
Como indica el pérfil, ni un solo metro llano y un porrón de puertos de rampones considerables, es decir, todo malo para mis características, jeje. Más de 2000 metros de desnivel, que se dice pronto.

Nos ponemos en marcha y hasta Ondarroa el terreno es favorable, la única pega es que el asfalto está algo mojado, pero se va a ir secando a medida que va pasando la mañana.


 Y aquí empieza el festival de subidas, subidotas, bajadas, avituallamientos extraordinarios (Ego volvió con más peso del que empezó la Klasika), charloteo, sufrimiento, más avituallamiento, etc etc.



Cuando llegamos a los 100 kilómetros, pasamos por Markina de nuevo y decidimos no hacer el último puerto del día, pues aunque Ego va fresco como una lechuga (anda mucho el cabrón), yo voy acalambrado perdido y con poca chicha ya.
Así que desmontamos de las bicis y damos buena cuenta del pedazo de avituallamiento final, ensalada de pasta, lomo frito, txistorra, fruta, frutos secos,...




miércoles, 12 de julio de 2017

TRIATLON BANSANDER

25 de junio.

Hasta Santander, en una soleada mañana, nos desplazamos Vili, Parra y yo para disputar este triatlón cuyas medidas son cortas y raras. Se supone que 500 metros de nado, 13 de bicicleta y 2,7 de correr. Un calentón.

A última hora el recorrido a nado lo cambian. Colocan una boya a 100 metros de la orilla en la cual hay que girar, volver a tierra, rodear a dos jueces y volver hacia la boya nadando para hacer otra vuelta. Una australiana.
Claro, el problema es cuando en el agua colocan una sola boya, que los que van se cruzan con los que vuelven y eso supone un riesgo de que haya triatletas que choquen entre ellos. Así que una razón más para nadar abierto.
A la izquierda, sin gorro


Ya los preparativos fueron un desastre, por megafonía avisaron que alguien había perdido las gafas de nadar. Ese alguien era yo. Luego, yendo hacia la playa me di cuenta de que no había colocado las zapatillas de la bici. Vuelta para atrás. Y ya en la orilla me di cuenta de que los tapones los había dejado en la mochila. Genial.


El sector a nado normalito, no lo hago mal.
En bici había que dar seis (sí, seis, así que no pierdas la cuenta) al paseo del Parque del Palacio de la Magdalena que constaba de un breve llaneo, una cuesta cuya parte final era muy dura de unos 150 metros y una posterior bajada.



Y por último dar un par de vueltas llanas corriendo por los alrededores.